26 de agosto de 2026
Lanzaderas misilísticas flotantes
Uno de los aspectos de los conflictos actuales es la carencia de límites, físicos, psíquicos y conceptuales. Las batallas se libran en todos los dominio: tierra, mar, aire, espacio, ciberespacio y en el informacional. Con la aparición de los vehículos aéreos no tripulados (VANT) la línea entre las armas y las especialidades se hizo cada vez más delgada o difusa. Veamos lo que sucede con la artillería: comenzó como un arma de asedio en el siglo en el siglo XIV, la posibilidad de disponer de "munición antimaterial" y derribar murallas, terminó con el castillo como punto fortificado e infranqueable. En las guerras napoleónicas, gracias a la movilidad de las piezas, se consolida como arma de maniobra y apoyo. El ánima rayada le dio mayor alcance y precisión, y en el Primera Guerra Mundial cumpliría el rol de artillería masiva, fuegos indirectos, contrabatería. En el siglo XX, pasaría a artillería autopropulsada (por tierra), cohetes, radares, adquisición de blancos y fuegos conjuntos; además, incorporaría una nueva función: la artillería antiaérea (hacer blanco en un objeto móvil que se desplaza por el aire). En el siglo XXI se proponer dar un salto cualitativo, de la mano de la IA y el desarrollo de vehículos aéreos no tripulados, como veremos en el caso del sistema Cobra 600 que presentaremos a continuación.
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