Servicios de inteligencia advierten sobre el uso de sitios web de empleo para la obtención de información gubernamental y de defensa

El 3 de junio, los servicios de inteligencia de los cinco países miembros de la alianza “Cinco Ojos” (la ASIO de Australia, el CSIS de Canadá, el FBI de Estados Unidos, el MI5 del Reino Unido y el NZSIS de Nueva Zelanda) publicaron un boletín en el que describen una metodología de reclutamiento encubierto orientada a obtener información sensible de personas vinculadas a los sectores de defensa, inteligencia y política exterior de los países miembros.

Según el boletín, los operativos involucrados se presentan como empleados de consultoras privadas, centros de estudios o empresas de recursos humanos, y utilizan sitios web de empleo en línea para identificar y contactar a candidatos con acceso a información no pública.

El boletín describe el perfil de las personas identificadas como objetivo prioritario: titulares de autorizaciones de seguridad especializados en defensa, asuntos exteriores, seguridad e inteligencia; personal militar con conocimiento de capacidades y actividades regionales, en particular en el Indo-Pacífico; y personas con acceso indirecto a información gubernamental, incluyendo académicos, periodistas, escritores independientes y empleados de centros de investigación con vínculos a los sectores de defensa, seguridad, política o economía.

Según el documento, la metodología opera en etapas progresivas. En una primera instancia, se publican anuncios de empleo en plataformas como LinkedIn, Indeed y Upwork, y los currículos recibidos son clasificados según la probabilidad de que el solicitante tenga acceso a información sensible. Las entrevistas se realizan de forma virtual y el reclutador mantiene su identidad encubierta. A los candidatos seleccionados se les solicita la redacción de informes de prueba sobre temáticas como relaciones bilaterales, el Indo-Pacífico o comercio internacional, para luego requerirles progresivamente material de mayor sensibilidad.

En etapas avanzadas, la comunicación se traslada a plataformas de mensajería cifrada. La remuneración por cada informe oscila entre unos cientos y varios miles de dólares, abonados mediante criptomonedas. Las agencias señalan que las empresas utilizadas como fachada aparentan tener sede en países distintos de China, aunque el boletín las atribuye a oficiales de inteligencia chinos o sus afiliados.

Por último, indican haber identificado ya a personas que realizaron estas actividades, lo que derivó en procesos penales, pérdida de empleo y revocación de autorizaciones de seguridad.

Fuentes

Redacción del Manual de Informaciones. 04/06/2026