El 30 de mayo, la Marina Real Australiana se realizó la ceremonia de incorporación del HMAS Eyre a la flota de la armada, realizada en la base naval HMAS Stirling, ubicada en Garden Island, al oeste de Australia. Este es segundo buque patrullero oceánico (denominado OPV origen por siglas en inglés de Ocean Patrol Vessel) de la clase Arafura; el primero de nombre homónimo fue botado el año pasado.
Australia pone en servicio el patrullero oceánico HMAS Eyre
La clase Arafura desplaza 1650 toneladas y cuentan con una eslora de 80 metros, alcanzando un radio de acción de 4000 millas náuticas (7400 km aproximadamente). Fueron concebidos con un criterio de flexibilidad táctica, permitiendo utilizar diferentes módulos funcionales lo que permiten adecuarse al requerimiento operativo (patrulla, SAR, transporte). Su poder de fuego se basa en cañones Typhoon de 25 mm remanentes de unidades de la clase Armidale.
Aunque originalmente el proyecto (denominado SEA 1180 Phase 1) contemplaba la construcción de 12 unidades, el programa se reestructuró tras la Revisión de la Defensa Estratégica de Australia, reduciendo el total planificado a 6 buques. Las cuatro unidades restantes se encuentran actualmente en distintas etapas de construcción en los astilleros de Henderson, en Australia Occidental. Con las cuatro unidades restantes actualmente en construcción, la clase asumirá el núcleo de las operaciones de vigilancia y control del mar, así como las tareas de interdicción en la Zona Económica Exclusiva.
El vicealmirante Mark Hammond, jefe de la Armada, describió a los OPV como un "multiplicador de fuerza" apto para diversas misiones. El contralmirante Stephen Hughes, jefe de capacidades navales, rechazó críticas sobre el armamento de las unidades: "No están diseñados para entrar en combate. Siempre se diseñaron como buques de patrulla, siempre se diseñaron para la protección de fronteras, para la vigilancia de fronteras soberanas".
El buque de la clase Arafura es muy similar al de la clase Bouchard argentino que entró en comisión a partir de febrero de 2020; ambas plataformas comparten un desplazamiento idéntico de 1650 toneladas y dimensiones generales muy cercanas, estando concebidas bajo criterios de optimización de costos para el control de los espacios marítimos. No obstante, las exigencias doctrinarias del Atlántico Sur imponen diferencias críticas en el vector argentino: los Patrulleros Patrulla Oceánica (PPO) de la Armada Argentina duplican la autonomía del modelo australiano —alcanzando las 7.000 millas náuticas en comparación con las 4000 de la clase Arafura— y disponen de un casco reforzado con certificación de hielo (Ice Class 1C) apto para aproximaciones al sector antártico. Asimismo, mientras que el diseño australiano prioriza la modularidad operativa mediante contenedores de misión en popa relegando el uso de aeronaves tripuladas, la clase Bouchard mantiene la capacidad orgánica de operar helicópteros medianos de hasta 10 toneladas y ostenta una mayor pegada disuasiva para misiones de policía de seguridad marítima gracias a su pieza de artillería principal de 30 mm, frente al cañón reciclado de 25 mm que equipa al HMAS Eyre.