El 5 de junio, en Fornovo Taro, provincia de Parma, Italia, diversas unidades de fuerzas especiales de al menos 17 países realizan entrenamiento en combate subterráneo en la instalación privada “La Carona”, un complejo de cisternas y túneles construido en la década de 1930 durante el gobierno de Benito Mussolini. El adiestramiento se desarrolla mediante simulaciones tácticas en un sistema de cinco tanques cilíndricos interconectados por aproximadamente 2 km de galerías, diseñadas originalmente para almacenamiento de combustible de aviación con resistencia a bombardeos.
Italia realiza adiestramiento de fuerzas especiales en combate en túneles con infraestructura subterránea de la década de 1930
El adiestramiento reprodujo condiciones operacionales del combate subterráneo: restricción de comunicaciones por radio, ausencia de señal GPS, iluminación limitada y empleo de medios técnicos específicos. La infraestructura dispone de una sala de control que permite generar efectos acústicos, humo e iluminación variable. Uno de los ejes doctrinarios del entrenamiento fue la cartografía táctica de espacios subterráneos y la navegación en entornos no lineales.
Además, incluyó procedimientos operativos en espacios confinados, la práctica de formaciones no lineales con intervalos entre operadores, para adaptarse a la configuración del terreno con ángulos muertos y visibilidad limitada, así como canes para la extracción de heridos. En el apartado tecnológico, se emplearon sensores, Vehículos Aéreos No Tripulados (VANT) aptos para entornos sin GPS y vehículos cuadrúpedos con ametralladoras montadas en apoyo a infantería.
La instalación fue reacondicionada en 2020 por operadores privados, y originalmente era utilizada por la Fuerza Aérea Italiana hasta el año 2000. El complejo incluye cisternas de aproximadamente 20 metros de diámetro y 7 metros de altura, conectadas por túneles logísticos y un conducto adicional de 1 km hacia una estación ferroviaria. Actualmente, el sitio es empleado para ejercicios de combate cercano en ambiente confinado, con participación de unidades provenientes de Israel, Bélgica, Francia, Alemania, Países Bajos, Polonia, Grecia, Turquía y Estados Unidos, entre otros.
Responsables del centro indican que el incremento de la demanda de este tipo de adiestramiento se vincula con experiencias recientes de combate en túneles, particularmente en la Franja de Gaza y en el complejo industrial de Azovstal en Mariúpol. Según declaraciones recogidas por medios especializados, estas operaciones evidenciaron limitaciones en la preparación específica para combate subterráneo, lo que impulsó la incorporación de este tipo de instalaciones en los ciclos de adiestramiento de fuerzas especiales.