El 19 de junio, el ministro de Defensa de Italia, Guido Crosetto, informó ante el Parlamento en Roma que el gobierno decidió no participar en el programa “Lista de Requisitos Prioritarios para Ucrania” (PURL) de la OTAN, que financia la adquisición de armamento para ser transferido a Ucrania. La decisión fue confirmada como una postura sostenida desde el inicio del mecanismo.
Italia rechaza financiar compras de armamento estadounidense para Ucrania
PURL consiste en compromisos financieros de Estados miembros de la OTAN para la compra de sistemas de armas, principalmente de origen estadounidense, que luego serían transferidos a Ucrania. El rechazo italiano responde a la decisión del gobierno de priorizar el gasto interno en un contexto de presión económica, particularmente vinculado al aumento de los costos energéticos.
La primera ministra Giorgia Meloni indicó que la política presupuestaria actual se orienta a atender demandas internas, limitando la asignación de recursos a compromisos externos adicionales en materia de defensa. Además, informó que Roma evalúa no adherir al programa SAFE de la Unión Europea, que prevé préstamos por aproximadamente USD 16.100 millones, ni al mecanismo NEC que permite excluir parte del gasto militar del cálculo del déficit.
Según datos de la Alianza, el mecanismo permitió financiar aproximadamente el 70% de los misiles empleados en sistemas Patriot ucranianos y el 90% de la munición de otros sistemas de defensa aérea. En junio de 2026, los aportes comprometidos por distintos países alcanzan cerca de USD 6000 millones. Entre los contribuyentes se encuentran Alemania, Canadá, Países Bajos y Suecia.
Por su parte, el Secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, tras reuniones con autoridades italianas y en el marco de la OTAN, expresó la necesidad de que los aliados incrementen el gasto en defensa y la producción industrial militar, sin identificar países específicos.