El 30 de junio, el Gobierno del Reino Unido informó, en el marco del Plan de Inversión en Defensa, que la Armada Real adquirirá buques de apoyo en alta mar en cooperación con Noruega para emplearlos como buques nodriza de sistemas autónomos de caza de minas, en el contexto de un programa de capacidades de guerra de minas valuado en aproximadamente USD 1600 millones para los próximos cuatro años.
Reino Unido y Noruega avanzan en la adquisición conjunta de buques nodriza para guerra de minas
Según se detalló, el objetivo del programa es establecer una capacidad basada en sistemas no tripulados e integración de inteligencia artificial para operaciones de contramedidas de minas. Se contempla la adquisición de los buques en cooperación con Noruega y el desarrollo de sistemas autónomos de detección y neutralización de minas.
El concepto operativo prevé sustituir los cazaminas tripulados de las clases Hunt y Sandown por sistemas no tripulados de superficie y vehículos submarinos. Estos sistemas requieren plataformas de apoyo que permitan su transporte, mantenimiento, despliegue y control en zona de operaciones, para eso se desarrollarían los llamados buques nodriza.
En este marco, el buque HMS Stirling Castle, incorporado en 2024 tras su conversión desde un buque civil de apoyo a plataformas petroleras, constituye la primera unidad de este tipo, con capacidad para operar vehículos autónomos y centros de comando desplegables.
La cooperación con Noruega se vincula con acuerdos bilaterales vigentes en materia naval, incluyendo el marco de cooperación establecido en Lunna House para programas conjuntos como las fragatas Tipo 26.