El 12 de julio, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) ejecutó una nueva oleada de ataques contra decenas de objetivos militares en distintos puntos de Irán. La operación empleó municiones de precisión y tuvo como finalidad declarada degradar la capacidad de las fuerzas iraníes para continuar atacando buques mercantes que transitan por el estrecho de Ormuz.
Estados Unidos ejecutó una nueva oleada de ataques contra objetivos militares en Irán
Los blancos comprendieron sistemas de defensa aérea, radares costeros, instalaciones y medios vinculados con misiles y vehículos aéreos no tripulados, además de embarcaciones menores. La acción continuó una secuencia desarrollada durante la semana: el 11 de julio, CENTCOM había informado que sus fuerzas alcanzaron aproximadamente 140 objetivos y que, durante tres noches, habían atacado más de 300 blancos militares iraníes.
Para la operación del 12 de julio, las fuerzas estadounidenses utilizaron aeronaves de combate, buques, vehículos aéreos no tripulados de ataque unidireccional y vehículos de superficie no tripulados de ataque unidireccional. CENTCOM señaló que fue la primera vez que empleó estos dos últimos tipos de sistemas en ataques contra objetivos iraníes. En las acciones precedentes también se utilizaron aeronaves de combate basadas en tierra y en el mar, drones y plataformas navales.
EL CENTCOM afirmó que Irán no controla el estrecho de Ormuz y que las fuerzas estadounidenses mantendrán su disposición para sostener la libertad de navegación comercial. La Guardia Revolucionaria iraní sostuvo que el estrecho forma parte de su territorio y que impedirá la intervención militar estadounidense. La alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, reclamó que la vía marítima permanezca abierta y que se respete la libertad de navegación.