El 29 de septiembre, el Departamento de Defensa de Estados Unidos informó, a través de declaraciones del jefe del Comando Sur (SOUTHCOM), general Francis L. Donovan, sobre la ampliación de su participación militar en operaciones contra organizaciones dedicadas al narcotráfico en América Latina y el Caribe. La nueva modalidad incluye el empleo de sistemas aéreos y navales no tripulados para localizar instalaciones y rutas logísticas, el intercambio de inteligencia y la participación de personal estadounidense en apoyo de operaciones terrestres desarrolladas junto con fuerzas de países de la región. Donovan señaló además que SOUTHCOM mantiene entre sus opciones la posibilidad de apoyar ataques contra objetivos terrestres.
Estados Unidos amplía el empleo de fuerzas militares contra el narcotráfico en América Latina
Esta orientación política comienza a mostrar sus efectos en Ecuador, donde el 24 de septiembre, la Policía Nacional ecuatoriana realizó 31 allanamientos simultáneos en Manabí, Guayas, Los Ríos y El Oro contra una estructura vinculada al tráfico internacional de cocaína, con 36 detenidos y más de seis toneladas de droga incautadas durante la investigación.
Las autoridades ecuatorianas confirmaron que la operación contó con cooperación de la DEA y del Comando Sur estadounidense. 50 militares y agentes estadounidenses participaron directamente junto con la Policía ecuatoriana en operativos recientes, con apoyo de sistemas no tripulados y de interferencia electrónica.
SOUTHCOM está incorporando medios adaptados a ambientes selváticos y fluviales, donde la vegetación limita la observación convencional. Donovan explicó que se utilizan embarcaciones no tripuladas capaces de desplegar cuadricópteros, sensores destinados a detectar actividades bajo la cobertura vegetal y plataformas con capacidad de vigilancia sobre cursos de agua.
El Pentágono también analiza trasladar MQ-9 Reaper desde África hacia América Central y América del Sur; estos sistemas pueden realizar vigilancia electroóptica e infrarroja, captar emisiones electrónicas y, según su configuración, emplear armamento de precisión. Estados Unidos ya efectuó durante 2026 interdicciones y ataques contra embarcaciones que SOUTHCOM vincula con organizaciones designadas como terroristas, además de operaciones conjuntas con Ecuador contra nodos logísticos marítimos.
Donovan definió el objetivo como generar “fricción sistémica total” sobre las redes de narcotráfico mediante una combinación de ataques, detenciones, neutralización de refugios, controles fronterizos e interrupción de sus cadenas logísticas. El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, indicó que los comandos combatientes estadounidenses están coordinando el intercambio de información y las operaciones con organismos federales y socios internacionales. Donovan agregó que el objetivo final es que las fuerzas militares y de seguridad latinoamericanas asuman la conducción de las operaciones, con asistencia estadounidense.