Corea del Norte realizó el 3 de octubre un ejercicio de lanzamiento de un misil estratégico de alcance intermedio equipado con un sistema de armas hipersónicas, bajo supervisión del líder norcoreano Kim Jong-un. El proyectil fue lanzado desde la costa oriental del país hacia el mar del Este y, según la Agencia Central de Noticias de Corea, alcanzó un objetivo situado a unos 1.000 kilómetros. El Ministerio de Defensa de Japón detectó el lanzamiento a las 06:36 y estimó un recorrido de aproximadamente 680 kilómetros, con una altura máxima cercana a 90 kilómetros y caída fuera de la zona económica exclusiva japonesa.
Corea del Norte realiza un ejercicio con un misil hipersónico de alcance intermedio
El ejercicio tuvo como finalidad adiestrar a las unidades de misiles encargadas de operar el sistema hipersónico y comprobar la eficiencia y movilidad de las fuerzas de disuasión norcoreanas. Pyongyang difundió coordenadas del punto de impacto y sostuvo que el misil empleó una trayectoria ondulante destinada a dificultar su seguimiento. La hermana del dirigente norcoreano, Kim Yo-jong, afirmó que Corea del Sur y Japón no habían podido seguir completamente la trayectoria del proyectil.
Corea del Sur rechazó esa afirmación y señaló que sus fuerzas detectaron los preparativos, identificaron el lanzamiento y siguieron el misil desde el inicio del vuelo. Seúl evaluó que el proyectil recorrió más de 700 kilómetros y sostuvo que los sistemas de defensa antimisiles surcoreanos y estadounidenses mantienen capacidad para detectar e interceptar los misiles norcoreanos recientemente ensayados. La diferencia entre los aproximadamente 1.000 kilómetros declarados por Pyongyang y los 680 a 700 kilómetros estimados por Japón y Corea del Sur continúa siendo objeto de análisis.
Kim Jong-un declaró que Corea del Norte continuará desarrollando sus capacidades estratégicas para reforzar la credibilidad de su disuasión nuclear y señaló que las actividades de las unidades de misiles forman parte de esa política. El lanzamiento se produjo en un contexto de nuevas tensiones en la península de Corea tras la explosión de una mina en la Zona Desmilitarizada el 21 de septiembre, incidente que Corea del Sur atribuyó a una mina norcoreana y que Pyongyang rechazó haber provocado de forma deliberada.