El 8 de octubre, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró al periódico griego Kathimerini que la entrega de aviones de combate F-35 Lightning II a Turquía continúa impedida por las restricciones legales estadounidenses relacionadas con la adquisición turca de sistemas de defensa antiaérea rusos S-400. Rubio señaló que el presidente Donald Trump mantiene su intención de permitir la entrega de las aeronaves que Ankara ya había pagado, aunque reconoció que la operación no podrá concretarse mientras no se resuelva la situación de los sistemas rusos.
La adquisición turca de F-35 continúa condicionada por los sistemas rusos S-400
Turquía participó originalmente en el programa multinacional F-35, tanto como futuro operador como mediante empresas de su industria aeronáutica integradas en la cadena de producción. Sin embargo, Estados Unidos dispuso su exclusión después de que Ankara adquiriera el sistema S-400 a Rusia en 2019. Washington sostiene que la operación simultánea de ambos sistemas podría comprometer información tecnológica relacionada con las características de baja observabilidad del F-35, debido a los sistemas de detección y seguimiento asociados a la defensa antiaérea rusa. La legislación estadounidense y las sanciones aplicadas a Turquía mantienen restricciones a la transferencia de las aeronaves mientras no se resuelva el problema de los S-400. En julio de 2026, el ministro de Asuntos Exteriores turco, Hakan Fidan, declaró que Ankara concentraba sus gestiones en obtener seis aviones previamente adquiridos, que permanecían pendientes de entrega. Rubio reiteró que cualquier transferencia deberá ajustarse a las condiciones legales vigentes, independientemente de la voluntad política de ambos gobiernos.