El 27 de octubre, el ministro japonés encargado de la prevención de desastres, Goshi Hosono, anunció que el Gobierno instará a la población, los organismos estatales y las autoridades de las prefecturas a reforzar las medidas de preparación ante grandes catástrofes naturales. La iniciativa se enmarca en la próxima puesta en funcionamiento de la Agencia de Gestión de Desastres, prevista para el 2 de noviembre, en Japón.
Japón prepara la puesta en marcha de una agencia nacional para la gestión de desastre
Hosono señaló que la preparación doméstica constituye una de las medidas prioritarias para afrontar emergencias que puedan interrumpir los servicios esenciales y limitar el acceso a los comercios. Las recomendaciones oficiales contemplan disponer de alimentos, agua potable y artículos de primera necesidad suficientes para un mínimo de tres días, con el objetivo de extender las reservas a una semana.
En cuanto a las medidas de preparación, las autoridades recomiendan almacenar aproximadamente tres litros de agua potable por persona y por día, además de alimentos no perecederos y suministros sanitarios. La nueva agencia tendrá funciones de coordinación de la prevención, la respuesta inicial y las tareas de recuperación, con el propósito de integrar las acciones de los distintos organismos gubernamentales.
Entre los escenarios contemplados se encuentran un posible terremoto de gran magnitud en la fosa de Nankai, un sismo bajo el área metropolitana de Tokio, terremotos asociados a las fosas de Japón y Kuriles y una eventual erupción del monte Fuji. Hosono manifestó que el Gobierno emitirá un requerimiento de preparación dirigido a los organismos públicos y a la población cuando comience a funcionar la nueva agencia.