El 2 de noviembre, el Gobierno de Japón y la coalición gobernante evaluaron incrementar el presupuesto destinado al fortalecimiento de las capacidades de defensa hasta un monto de entre USD 450.000 millones y USD 500.000 millones para el período de cinco años que comenzará en abril de 2027. La iniciativa, impulsada por la primera ministra Sanae Takaichi, representaría un incremento de aproximadamente 1.8 veces respecto del programa de inversión vigente.
Japón evalúa elevar su presupuesto de defensa para los próximos cinco años
La propuesta contempla una ampliación de los recursos destinados a la adquisición de sistemas de armas y equipamiento militar. Entre las incorporaciones previstas se encontraría un número significativo de vehículos aéreos no tripulados (VANT), cuya utilización se considera para fortalecer las capacidades de vigilancia, defensa e interceptación frente a ataques de largo alcance. El monto definitivo todavía se encuentra sujeto a las negociaciones entre el Gobierno y los integrantes de la coalición gobernante.
El incremento presupuestario se enmarca en la revisión anticipada de los principales documentos de seguridad nacional y defensa de Japón. El programa vigente, establecido a finales de 2022 para el período 2023-2027, contempla inversiones en misiles de largo alcance destinados a desarrollar capacidades de contraataque, municiones y repuestos para los sistemas de armas de las Fuerzas de Autodefensa. Asimismo, Tokio mantiene programas de desarrollo de misiles de fabricación nacional y asigna recursos a tecnologías vinculadas con VANT, inteligencia artificial y capacidades espaciales. La planificación también considera nuevas modalidades de empleo de sistemas no tripulados, a partir de las experiencias operacionales observadas en los conflictos de Ucrania e Irán.
Uno de los participantes en las deliberaciones señaló que la depreciación del yen incrementó los costos de adquisición de equipamiento militar. Otra fuente indicó que el presupuesto definitivo podría ubicarse en la franja media o superior del rango previsto, aunque planteó dudas sobre si esos recursos serían suficientes frente al escenario de seguridad de Asia Oriental.