Estados Unidos retoma cooperación militar con Camboya tras cuatro años de sanciones 

El 12 de noviembre, el Gobierno de Estados Unidos levantó un embargo de armas impuesto a Camboya desde 2021 y anunció la reanudación de los ejercicios militares bilaterales Angkor Sentinel. La medida fue confirmada por la Misión estadounidense ante la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), con sede en Yakarta, tras la Cumbre de Líderes de la ASEAN realizada el mes anterior en Kuala Lumpur, donde el presidente Donald Trump mantuvo un encuentro con el primer ministro camboyano Hun Manet.

El levantamiento del embargo fue formalizado por el secretario de Estado Marco Rubio mediante un aviso en el Registro Federal. La decisión contempla que las futuras ventas de armamento y equipo militar se evaluarán caso por caso. En paralelo, Washington incrementará la cantidad de cupos para oficiales camboyanos en academias militares estadounidenses como West Point y la Academia de la Fuerza Aérea, en el marco de un programa de fortalecimiento de vínculos de defensa.

El ejercicio Angkor Sentinel, suspendido desde 2017, será restablecido con participación del Ejército de Estados Unidos en el Pacífico y el Ejército Real de Camboya. El programa se centra en adiestramiento conjunto para operaciones de mantenimiento de la paz, estabilidad regional y asistencia humanitaria, e incluye ejercicios de puesto de mando a nivel batallón y proyectos de acción cívica en áreas de ingeniería y sanidad.

Fuentes oficiales estadounidenses señalaron que la decisión responde a una “renovada cooperación en defensa y lucha contra la delincuencia transnacional” por parte de Camboya. En este contexto, Phnom Penh acordó ampliar la colaboración con Washington en el combate al tráfico de estupefacientes y a las redes de estafas en línea, que (según estimaciones de la misión estadounidense ante la ASEAN) generan pérdidas superiores a los USD 10 000 millones anuales a ciudadanos de Estados Unidos.

Declaraciones de Hun Sen, ex primer ministro y figura influyente en la política local, destacaron que “la preservación de la paz dentro y fuera del país sigue siendo la máxima prioridad nacional”. Analistas de seguridad regional, como Gavin Greenwood, indicaron que la decisión estadounidense forma parte de una estrategia más amplia del Departamento de Guerra orientada a contrarrestar la influencia china mediante incentivos militares y económicos dirigidos a países del Sudeste Asiático.

Estados Unidos había interrumpido su colaboración militar y de seguridad con Camboya a partir de 2017 debido a un conjunto de factores convergentes. Washington evaluó que el gobierno camboyano comenzaba un retroceso en materia de pluralismo político y garantías institucionales, lo que afectaba la continuidad de los programas de cooperación sujetos a estándares democráticos. Paralelamente, Camboya profundizó su alineamiento estratégico con China, incluyendo el acceso de personal y recursos chinos a instalaciones como la base naval de Ream, lo que para Estados Unidos alteraba el equilibrio regional y comprometía la transparencia en el empleo de capacidades militares financiadas o entrenadas por Washington.

Como resultado, se suspendieron ejercicios conjuntos, asistencia en entrenamiento y algunos programas de apoyo técnico. La medida buscó preservar los intereses de seguridad estadounidenses en el Sudeste Asiático y evitar que su cooperación fortaleciera a un socio cuya orientación estratégica pasó a considerarse incompatible con los objetivos de Washington.


Fuente:
 war.gov
Fecha: 13 de noviembre de 2025 

Fotografía: El almirante Samuel J. Paparo, comandante del Comando Indo-Pacífico de Estados Unidos, conversa con el general Vong Pisen, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas Reales de Camboya, en Phnom Penh, Camboya, el 18 de diciembre de 2024 (Fotografía de la Armada de Estados Unidos por el especialista en comunicación de masas de primera clase John Bellino) 

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