El 7 de marzo, los buques de guerra iraníes IRIS Lavan y IRIS Bushehr buscaron refugio en los puertos de Kochi y Trincomalee, de la India y de Sri Lanka respectivamente. Esto sucedió luego de que un submarino de la Armada de Estados Unidos hundiera el IRIS Dena el 4 de marzo en el océano Índico, frente a la costa de Sri Lanka. Las autoridades de India y Sri Lanka autorizaron el ingreso de las unidades iraníes alegando razones humanitarias vinculadas a problemas técnicos reportados por los buques y a la necesidad de asistencia para sus tripulaciones.
Los tres buques iraníes habían participado en ejercicios navales multilaterales organizados por India en el océano Índico. Tras el hundimiento del IRIS Dena, la fragata IRIS Lavan reportó una avería técnica y atracó en la base naval de Kochi, mientras que el IRINS Bushehr solicitó asistencia tras informar fallas en uno de sus motores. Las autoridades de Sri Lanka tomaron control administrativo del buque en Trincomalee e hicieron desembarcar 288 tripulantes. Anteriormente, la marina de Ceilán había rescatado 32 sobrevivientes y recuperado 87 cadáveres del buque hundido.
El ingreso de las unidades iraníes se produjo en un contexto de ampliación geográfica de las operaciones navales asociadas al conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. El ataque contra el IRIS Dena se ejecutó en aguas internacionales a aproximadamente 3000 km del Golfo Pérsico.
El ministro de Asuntos Exteriores indio Subrahmanyam Jaishankar informó al parlamento que la admisión del IRIS Lavan respondió a un criterio humanitario y afirmó que el buque se encontraba “en el lado equivocado de los acontecimientos”. En paralelo, el viceministro de Asuntos Exteriores iraní Saeed Khatibzadeh solicitó que India exigiera explicaciones a Washington sobre el ataque contra un buque iraní en el océano Índico.
Fuente: Military Times
Fecha: 11 de marzo de 2026

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