La Agencia Europea de Seguridad Marítima (EMSA) comunicó el pasado 31 de julio que durante el verano boreal brindó apoyo en nueve operaciones a través de la Unidad de Vigilancia (Surveillance), que recolecta información mediante satélites y sistemas de vehículos aéreos no tripulados (VANT, denominado RPAS por la agencia, por siglas en inglés de Remotely Piloted Aircraft Systems). Estas operaciones fueron para cubrir actividades de seguridad marítima, incluso búsqueda y rescate, y el seguimiento de la contaminación y control de la pesca.
En esta oportunidad, el servicio ha brindado apoyo a las autoridades belgas y francesas en La Mancha, danesas y noruegas en el Mar del Norte, las finlandesas, letonas y estonias en el norte del Mar Báltico, españolas y portuguesas en el Atlántico, y en el Golfo de Génova.
Finlandia, por ejemplo, ha publicado que el apoyo de RPAS intensifica la tarea de la Guardia Costera en las tareas de seguridad fronteriza y costera. Según el comandante del Cuartel General de la guardia, el servicio complementa el trabajo de las patrullas marítimas que se realizan con barcos, buques, helicópteros y aviones de vigilancia. Además, operan en colaboración con las autoridades de los países vecinos.
EMSA tiene como propósito favorecer los intereses marítimos de los estados miembros de la UE. Su misión es alcanzar un sector marítimo seguro, protegido y competitivo, además de cuidar los aspectos relacionados al medio ambiente. Para cumplir con sus tareas, tiene un director ejecutivo y se organiza en cuatro departamentos, cada uno con su función: sostenibilidad y asistencia técnica; seguridad, protección y vigilancia; servicios digitales; y servicio corporativo. Estas tareas son supervisadas por el Consejo de Administración, encargado de supervisar el cumplimiento del Documento Único de Programación de la Agencia, donde figuran los objetivos, la plantilla del personal y el presupuesto, por los próximos tres años.
El servicio de la Unidad de Vigilancia de EMSA se ha desarrollado con el objetivo de apoyar las operaciones de vigilancia marítima de las autoridades de los estados miembros de la UE que desempeñan funciones de guardacostas.
La Unidad de Vigilancia cuenta con seis modelos de VANT para brindar su servicio de información, tanto de ala fija como rotatoria. Entre ellos se destaca el Tekever AR5, de ala fija, diseñado en Europa específicamente para misiones de vigilancia marítima. Tiene una envergadura de 7,3 x 4 m, una velocidad crucero de 100 k/h y una autonomía de veinte horas. Puede transportar una carga útil de 50kg, inclusive una balsa inflable de hasta ocho personas (para el cumplimiento de misiones SAR), además de una amplia gama de sensores ópticos y electromagnéticos.
Entre los sensores electromagnéticos integrados se encuentra el EO/IR (Electro-Optical / Infrared), que permite capturar imágenes visibles y térmicas para operaciones diurnas y nocturnas. El SAR (Synthetic Aperture Radar) genera imágenes de alta resolución mediante microondas, útil en cualquier condición climática. El AIS (Automatic Identification System) recibe señales de embarcaciones con transpondedor, proporcionando datos de identificación y movimiento. El sensor SIGINT (Signals Intelligence) capta emisiones electromagnéticas, como comunicaciones o radares, para detectar objetivos no cooperativos. Por último, el EPIRB (Emergency Position-Indicating Radio Beacon) localiza radiobalizas de emergencia, esenciales en misiones de búsqueda y rescate. Está equipado con un sistema de comunicaciones por satélite (SATCOM) para operar más allá de la línea de vista (BLOS), garantizando la transmisión de datos en tiempo real sin necesidad de un enlace directo terrestre. Además, cuenta con un sistema ATOL (Automatic Takeoff and Landing), que le permite despegar y aterrizar automáticamente en pistas cortas no pavimentadas.
FUENTES: Emsa.europa.eu; Raja.fi; Tekever.com; https://emsa.europa.eu/we-do/surveillance/rpas.html
