El 5 de febrero de 2026, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos formalizó una serie de acuerdos contractuales con Raytheon para incrementar de manera sostenida la producción de misiles, en el marco de la estrategia del Pentágono orientada a reforzar inventarios y capacidad industrial ante escenarios de conflicto prolongado. Las decisiones se inscriben en contratos plurianuales y mecanismos de compra acelerada destinados a estabilizar la cadena de suministro y ampliar la capacidad fabril.
Los acuerdos abarcan sistemas de misiles clave empleados por las fuerzas estadounidenses y aliados, entre ellos interceptores de defensa aérea y misiles guiados de empleo aire-aire y superficie-aire. El objetivo declarado es aumentar el volumen de producción anual, reducir los plazos de entrega y asegurar disponibilidad continua frente al consumo elevado registrado en los últimos años, tanto por transferencias a socios estratégicos como por requerimientos operativos propios.
El incremento productivo se apoya en inversiones directas del gobierno estadounidense para modernizar instalaciones, ampliar turnos de trabajo y asegurar contratos de largo plazo con proveedores críticos de componentes, como motores cohete, buscadores y sistemas electrónicos. Este enfoque busca mitigar cuellos de botella industriales detectados tras la guerra en Ucrania y en el contexto de la planificación para un eventual conflicto de alta intensidad.
Tras el anuncio, autoridades del Pentágono señalaron que el refuerzo de la base industrial de misiles constituye un componente central de la disuasión convencional, mientras que desde Raytheon se indicó que los nuevos acuerdos permiten planificar incrementos sostenidos de producción con previsibilidad financiera e industrial, alineados con las prioridades estratégicas del Departamento de Defensa.
Fuente: Bloomberg; Raytheon; Departamento de Guerra
Fecha: 06 de febrero de 2026
Fotografía: producción automatizada de misiles crédito Raytheon.

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