El 7 de enero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, propuso fijar el presupuesto del Departamento de Guerra en USD 1,5 billones (1.500.000.000.000) para el año fiscal 2027, aludiendo a un escenario internacional que definió como “difícil y peligroso”. El anuncio se realizó durante contactos políticos con legisladores republicanos y fue difundido públicamente mediante declaraciones y publicaciones en redes sociales. El presupuesto militar estadounidense vigente para 2026 se encuentra establecido en USD 901.000 millones (901.000.000.000).
El incremento propuesto por Trump se apoya, según el propio presidente, en el aumento de ingresos fiscales derivados de aranceles comerciales, que habrían generado aproximadamente USD 288.500 millones en ingresos brutos durante el último año, frente a USD 98.300 millones en 2024. No obstante, la iniciativa enfrenta resistencias políticas tanto en el Partido Demócrata, que reclama equilibrio con el gasto no militar, como en sectores republicanos preocupados por el déficit fiscal. En paralelo, Trump advirtió a contratistas estratégicos como Raytheon que podrían perder contratos con el Departamento de Guerra si continúan priorizando recompras de acciones por sobre inversiones productivas, lo que generó reacciones inmediatas en los mercados financieros con caídas en las acciones de las principales empresas de la industria de defensa.
En términos comparativos, el nivel de gasto proyectado por Estados Unidos se ubica muy por encima del presupuesto militar de cualquier otro país. China, segunda potencia en términos de asignación de recursos militares, destina aproximadamente entre USD 310.000 y 320.000 millones anuales a su instrumento militar. Rusia, condicionada por el conflicto en Ucrania, mantiene un gasto estimado de entre USD 140.000 y 150.000 millones. India asigna alrededor de USD 85.000 a 90.000 millones, mientras que Alemania se sitúa en un rango similar, cercano a los USD 85.000 millones, impulsado por programas extraordinarios de modernización. El Reino Unido destina aproximadamente entre USD 80.000 y 85.000 millones, y Francia alrededor de USD 65.000 millones. Japón mantiene un presupuesto cercano a los USD 55.000 a 60.000 millones.
La propuesta estadounidense se produce en un contexto de operaciones y declaraciones de alcance estratégico, incluyendo una orden presidencial para ejecutar una operación militar destinada a capturar al presidente venezolano Nicolás Maduro y trasladarlo a Estados Unidos para enfrentar cargos por narcotráfico, así como el despliegue y concentración de fuerzas en el mar Caribe. En paralelo, el presidente Trump planteó públicamente la necesidad de controlar el territorio de Groenlandia por razones de seguridad nacional y sugirió la posibilidad de operaciones militares en Colombia, mientras el secretario de Estado, Marco Rubio, emitió advertencias políticas hacia Cuba.
Fuente: war.gov
Fecha: 8 de enero de 2026
Fotografía: Departamento de Guerra de los Estados Unidos
