El 14 de septiembre, fuerzas hutíes ocuparon las islas Gran Hanish y Pequeña Hanish, en el sur del Mar Rojo, después de la retirada de varios cientos de efectivos vinculados al Gobierno yemení. La ocupación se produjo después de la toma de la ciudad portuaria de Mokha y de la isla de Mayyun, situada dentro del estrecho de Bab el-Mandeb, y amplía las posiciones controladas por Ansar Allah sobre la costa occidental de Yemen y sus accesos marítimos.
Los hutíes refuerzan sus posiciones en el Mar Rojo
El archipiélago Hanish se encuentra aproximadamente 160 kilómetros al norte de Bab el-Mandeb. Mayyun, en cambio, está emplazada dentro del estrecho y divide parte de sus canales de navegación. La combinación de posiciones en Mokha, Dhubab, Mayyun y las Hanish proporciona a los hutíes emplazamientos próximos a las rutas utilizadas por buques comerciales y petroleros entre el golfo de Adén y el Mar Rojo. La posición hutí más avanzada queda a unos 32 kilómetros de las instalaciones militares estadounidenses en Yibuti, al otro lado del estrecho.
Las nuevas posiciones aumentan la capacidad del movimiento para observar y amenazar el tránsito marítimo mediante misiles antibuque, vehículos aéreos no tripulados y otros sistemas de ataque desplegables sobre la costa y las islas. El estrecho adquirió mayor importancia para Arabia Saudita después de las restricciones al tránsito de hidrocarburos por Ormuz. El avance hutí no implica por sí mismo el cierre de Bab el-Mandeb, pero amplía la presencia territorial del movimiento alrededor de uno de los pasos marítimos empleados por el tráfico entre el océano Índico, el Mar Rojo y el canal de Suez.
Las islas Hanish habían permanecido bajo control de fuerzas vinculadas a Emiratos Árabes Unidos y sus aliados yemeníes. Según medios especializados, Emiratos desmanteló posteriormente infraestructura militar instalada en el archipiélago tras el deterioro de sus relaciones con Arabia Saudita y sectores del Gobierno yemení. El presidente del Consejo de Liderazgo Presidencial yemení, Rashad al-Alimi, afirmó que “las fuerzas gubernamentales continuarán intentando recuperar el territorio perdido”.