El 14 de septiembre, en Cardiff, Gales, los líderes del Partido Nacional Escocés (SNP) firmaron un memorando de entendimiento destinado a reforzar la cooperación entre sus fuerzas políticas y reclamar al Gobierno británico que prepare, planifique y facilite eventuales cambios constitucionales en Escocia, Gales e Irlanda del Norte.
Partidos nacionalistas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte coordinan reclamos de autodeterminación
El documento sostiene que cada una de las tres naciones debe poder determinar su futuro constitucional y señala que ningún gobierno de Westminster debería impedir ese proceso. Al mismo tiempo, reconoce que las fuerzas participantes mantienen posiciones constitucionales diferentes y establece que cada territorio deberá definir su futuro mediante sus propios procedimientos y tiempos. El acuerdo incluye además la intención de ampliar la cooperación en economía, energía, relaciones con Europa y otros asuntos de interés común.
Los mecanismos jurídicos aplicables son diferentes en cada territorio. En Escocia, la Corte Suprema del Reino Unido determinó en 2022 que el Parlamento escocés no puede convocar unilateralmente un referéndum de independencia porque la unión entre Escocia e Inglaterra es una materia reservada a Westminster. En Gales tampoco existe una facultad equivalente y una transferencia de competencias para convocar una consulta requeriría intervención del parlamento británico. Irlanda del Norte cuenta con un régimen distinto, la Ley de Irlanda del Norte de 1998 establece que el secretario de Estado británico debe convocar una consulta cuando considere probable que una mayoría vote a favor de integrarse en una Irlanda unificada.
El Gobierno británico mantiene su oposición a autorizar actualmente una nueva consulta de independencia en Escocia y, tras declaraciones del primer ministro sobre la posibilidad de una votación si existiera un consenso suficiente, aclaró que otro referéndum continúa fuera de consideración.