El 1 de noviembre, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, informó que las Fuerzas de Defensa ucranianas habían ejecutado ataques contra instalaciones de la industria de defensa y activos militares rusos en la región de Rostov, en el sudoeste de Rusia. Entre los objetivos mencionados se encuentran la planta química de Kamensk, un sistema de defensa antiaérea Pantsir-S2 y un vehículo de mando y control perteneciente al sistema de misiles antiaéreos S-400 Triumf.
Ucrania ataca una planta vinculada a la producción de misiles y activos de defensa aérea rusos
Según las declaraciones del mandatario, la planta de Kamensk participa en la producción de componentes y materiales destinados a la fabricación de misiles para las Fuerzas Armadas rusas. La instalación forma parte del complejo industrial de defensa de Rusia y constituye un establecimiento vinculado a la cadena de abastecimiento de municiones y sistemas de armas.
En relación con los objetivos militares, Zelenski indicó que los ataques alcanzaron un sistema Pantsir-S2, que combina misiles superficie-aire y cañones automáticos, y un vehículo de mando y control asociado al sistema S-400. El presidente ucraniano estimó en aproximadamente USD 70 millones el valor conjunto de los dos activos de defensa aérea alcanzados. Por separado, el Estado Mayor ucraniano informó daños en instalaciones de producción y depósitos de productos terminados de la planta de Kamensk. No se difundió una evaluación independiente sobre la magnitud total de los daños.
Zelenski atribuyó la operación al Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), en coordinación con otros componentes de las Fuerzas de Defensa. Asimismo, manifestó que estas acciones buscan reducir la capacidad rusa para sostener sus operaciones militares.